La nota periodística del Ninja Boliviano, mago de máscaras salió publicado el domingo 8 de julio en el periódico El Alteño.
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domingo, 8 de julio de 2018
jueves, 5 de julio de 2018
Ninja boliviano, más de 15 años confeccionando máscaras
La Paz, 5 julio.- La máscara es la esencia de un luchador, sirve para cuidar la identidad de un personaje encima del cuadrilátero. Emert Cori, conocido en el mundo de la lucha libre como Ninja Boliviano, no solamente domina el cuadrilátero con sus espectaculares llaves y caídas pues hace más de 15 años atrás se ha convertido en confeccionista y diseñador de máscaras de luchadores bolivianos.
Este joven luchador hizo máscaras para Histeria, Míster Veneno, Súper Muñeco, Caballero Tigre, Kunfu boliviano y Sombra Vengadora Padre, ha elaborado 300 máscaras aproximadamente. Utiliza una máquina de coser y mucha imaginación, también ha confeccionado mallas, capas, buzos, muñequeras, manoplas, poleras, canilleras y rodilleras.
Hasta el momento su mayor logro fue haber confeccionado máscaras para México de Blue Demon, Doctor Wagner, El Místico, Santo, Tinieblas y Mil Máscaras.
“En la lucha libre la máscara se ha convertido en señal de identidad, en promesa de amenaza y en protectora del rostro cotidiano, empodera al luchador, le permite una transfiguración heroica y trasciende valores predominantes encima del ring”, explica Ninja Boliviano.
Con un semblante lloroso agradece a Sombra Vengadora Padre por haberle formado como luchador profesional. Las primeras máscaras que ha elaborado fueron de Black Panter y Águila Tapatía en la década de los noventa.
Historia de la lucha libre
Para el Ninja Boliviano el “Santo”, es el luchador enmascarado de origen mexicano con mayor influencia en toda la historia luchística por su participación en el séptimo arte, derrotar villanos en películas de antaño marcaron la vida de cientos de cinéfilos de Mexico y Bolivia.
En reiteradas oportunidades se ha visto desafíos máscara contra cabellera, según el Ninja Boliviano la pérdida de la máscara (que un rival se la quite a otro) significa el retiro definitivo del luchador, en pocas palabras la muerte total del personaje que quedará registrada en la memoria de cada uno de los amantes de la lucha libre.
“En nuestros días no hay mayor tragedia que perder la máscara, por eso son contadas las ocasiones en que los luchadores con mayor tradición la exponen y normalmente se hace desafíos sangrientos contra sus más acérrimos rivales”, puntualizó.
Profesor de lucha libre
Actualmente, Ninja Boliviano impulsa una escuela de lucha libre en el gimnasio Sparta ubicado en la avenida Buenos Aires, esquina Villamil de Rada, frente al mercado Hinojosa. Tiene 17 alumnos registrados, cuentan con personal capacitado para el adecuado aprendizaje del deporte espectáculo de la lucha libre, al margen del Ninja también instruyen el entrenamiento Comando Zabala, Histeria y Míster Atlas. Su principal objetivo formar peleadores de las nuevas generaciones.
Las personas interesadas en adquirir una máscara de lucha libre y entrenar lucha grecoromana pueden contactarse vía WhatsApp y llamadas al 725 25 0 27.
AM/EABOLIVIA.COM
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El Magnífico devela su vida
La mayor apuesta que puede hacer un contrincante de lucha libre es poner en la línea de fuego su máscara o su cabellera. Estos enfrentamientos generan mayor expectativa en el público y son las peleas centrales en el cuadrilátero dominguero en el Multifuncional de la Ceja de El Alto. Mario Parisaca, conocido también como El Magnífico, lucha desde hace más de dos décadas y ha hecho que un par de contrincantes pierdan su preciado cabello.
De lunes a sábado, su oficio es diseñar y confeccionar todo tipo de atuendos en su taller Sastrería Parisaca Fashion, en el barrio de Los Pinos. Comenzó con este oficio cuando aún estudiaba para salir bachiller. Todos los días caminaba desde la zona de La Portada (norte de la ciudad) hasta Sopocachi para aprender a remendar, zurcir y modificar prendas. Su sueldo era de 5 bolivianos a la semana, monto que luego fue creciendo paralelamente con su experiencia con la aguja y las tijeras.
Cuando se sintió listo, abrió su primer taller. Y tras este logro decidió cumplir aquel sueño que tenía desde niño: coser su propio traje de lucha libre. Y es que Mario creció admirando a figuras como Tataque y Sombra Vengadora, en su pueblo natal, Puerto Acosta. Cuando se trasladó a La Paz, al fin pudo verlos luchar en el cuadrilátero del Olimpic Ring en San Pedro y en el exzoológico.
La llamada a este deporte le llegó a sus 24 años. Le dijeron que ya había pasado su tiempo, que era muy viejo, pero inspirado por las trayectorias de los grandes de esta afición, no se dio por vencido. Durante dos años solo entrenó, luego dio exhibiciones gratuitas y cuando su nivel mejoró, comenzó a cobrar por cada enfrentamiento. Su primer traje era rojo con negro y lo diseñó y confeccionó él mismo, a excepción de las botas. Se inspiró para el atuendo en luchadores mexicanos clásicos como El Santo o Blue Demon.
Majoto Morimitsu, El príncipe de Tokio, fue uno de sus instructores. Junto a él entrenó, tres veces a la semana, un grupo de jóvenes apasionados por la lucha que hizo giras por todo el país. “En una oportunidad en la que visitamos Huanuni (Oruro) me enfrenté a tres oponentes diferentes, porque éramos pocos y teníamos que completar cinco peleas. Volví feliz, pero muy lastimado a La Paz”, narra entre risas.
Durante ocho años, desde 2000 hasta 2008, Mario peleó cada fin de semana en espectáculos que tenían muy buen nivel, junto a las recientemente aparecidas cholitas cachascanistas. Los shows más gustados enfrentaban siempre a un rudo y a un técnico, oponiendo técnica y acrobacia contra fuerza, astucia y trampa.
“Los luchadores pueden ser rudos o técnicos. Un buen rudo tiene que hacerse odiar: mientras más lo silbe el público, mejor. Como no son tan ágiles como los técnicos, utilizan palos, sillas, focos alógenos o cualquier otra cosa para golpear. También dan golpes bajos. Mientras que los técnicos tienen que jugar limpio, hacen piruetas y saltos. Así, cuando se enfrentan, hacen un buen espectáculo”.
El objetivo de la lucha es entretener al público. Por eso los desafíos le dan más emoción. Cuando dos contrincantes se transforman en rivales, apuestan su identidad como luchadores, que está representada en la máscara o en la cabellera —aunque también puede ser un duelo de máscara contra máscara, por ejemplo—. Si gana el de la máscara, un peluquero entrará al cuadrilátero al final de la pelea para dejar el cuero cabelludo del perdedor al descubierto. Y si gana este último, desenmascarará a su rival frente a todos.
En casos excepcionales, el público puede perdonar al perdedor si considera que la pelea se ha ganado injustamente. “La gente a veces no acepta que se gane con mucha trampa, así que apoya al perdedor, hasta que el otro lo deje con su máscara o su cabello sin cortar”, explica el luchador.
Mario es técnico, pero también pelea como rudo cuando la situación lo amerita. En esos casos, es necesario que cambie de nombre y traje para que la gente no se confunda. Como rudo es conocido como La Calaca y tiene un traje negro que simula los huesos de un esqueleto.
Todo por el espectáculo
Quienes practican la lucha corren muchos riesgos. Para muchos espectadores, los objetos que utilizan están construidos para no lastimar o la pelea está coreografiada, pero El Magnífico asegura que no hay nada de eso. Durante una pelea, la adrenalina impide que los luchadores sientan el dolor de sus heridas en toda su magnitud, pero una vez que su efecto pasa llegan las consecuencias.
Parisaca se ha dislocado diferentes dedos de la mano, una rodilla, la mandíbula y el hombro, que es su lesión más seria. Durante mucho tiempo el único tratamiento al que pudo recurrir, como muchos de sus compañeros, fue al que ofrecen los curanderos naturistas. Después de mucho tiempo se organizaron y accedieron a un seguro de salud que les permitía recibir atención médica en caso de que sus heridas fueran graves.
Elena es la esposa de Mario, y si bien solía disfrutar de los espectáculos domingueros con él, ahora está más preocupada por su salud y le pide que deje el ring.
El tiempo ha marcado su paso. Con 46 años, y más de dos décadas en diferentes cuadriláteros, Mario ha dejado atrás su primer traje rojo y cosió otro, uno más cómodo, que luce los colores de su equipo de fútbol, The Strongest. Tiene cuatro hijos —Gilda, Edson, Lilian y Yuri— y la pasión luchadora se ha transmitido a la siguiente generación. Edson, de 19 años, comenzó a luchar a sus 15 bajo el pseudónimo de El Magnífico Junior. Es técnico al igual que su padre y solo intentó luchar de rudo una vez, aunque el joven comenta que no le fue nada bien en ese rol.
“Edson pelea, pero como se fue un año al cuartel y ahora va a entrar a la universidad, ya no tiene tanto tiempo. El pequeño, Yuri, ha peleado unas cuatro veces, vestido de Chucky (el muñeco diabólico), pero ya no va más porque después quiere lanzarse de los pupitres en el colegio”, dice el papá.
Si bien el sastre aún continúa subiendo al ring del Multifuncional de la Ceja de El Alto, va cada vez menos. Han aparecido diversos grupos y solo hay un lugar apto para estos enfrentamientos, por lo que tienen que turnarse. “Algunos no hacen buena lucha, ponen jóvenes aficionados que solo han entrenado un par de meses. Esto es porque a ellos se les puede pagar menos, y como son nuevos, se conforman”.
Todos los días, Mario sale de su casa en El Alto y llega a la sastrería. Este trabajo le ha permitido mantener a sus cuatro hijos y darles una profesión —Gilda estudia Odontología y Edson entrará a Medicina. Coser fue el camino a una vida próspera y también lo ayudó a cumplir su sueño: transformarse en El Magnífico y escuchar desde el ring el apoyo del público, que aún le pide que se levante y siga peleando.
La Razón
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viernes, 1 de junio de 2018
Ninja Boliviano, 23 años en la lucha libre
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domingo, 11 de marzo de 2018
Luchador sastre en el periódico La Razón
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jueves, 8 de marzo de 2018
Escuela de lucha libre en el periódico El Alteño
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viernes, 21 de julio de 2017
Para Cresencio Choque el tamaño no importa cuando se tiene talento
Ahora que está de moda el tema de la séptima temporada de Juego de Tronos, esa exitosa serie donde vemos al magnífico actor de talla baja Peter Dinklage que encarna a Tyrion Lannister, podemos darnos cuenta que la estatura no es una limitante para desarrollar habilidades, por el contrario, es momento propicio para reconocer que “el tamaño no importa cuando tienes el talento”.
Y te sorprenderá saber que no es el único caso de una celebridad con baja estatura que triunfa en el mundo del espectáculo. En nuestro país, el programa Bailando por un Sueño recientemente integró en sus filas de famosos a Cresencio Choque, el luchador más pequeño del mundo apodado ‘Criatura de Dios’.
El pequeño gigante de la lucha libre mide apenas 90 centímetros de estatura y tiene 36 años, sin embargo, pese a ser una persona de talla baja el enorme tamaño de su talento en el cuadrilatero lo ha llevado a recorrer una decena de paises y convertirse en un referente internacional en su especialidad ‘made in Bolivia’.
En la próxima temporada de Bailando por un Sueño, Cresencio Choque hará pareja con alguna participante buscando cumplir un sueño solidario de algún afortunado(a). Sin duda que este particular personaje pondrá color a la competencia en su siguiente versión, lo que en definitiva deja bien asentado el dicho popular que dice: “Lo bueno viene en envases pequeños”.
Como Cresencio, otros talentos de talla baja también han triunfado con luz propia en el exigente mundo del entretenimiento.
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martes, 11 de julio de 2017
viernes, 7 de julio de 2017
Retratando la lucha libre boliviana
Fuente: Miko Meloni
https://www.youtube.com/watch?v=mzKdBusn3nk
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lunes, 8 de mayo de 2017
Conozca la vida del Ninja Boliviano
El Alto, 8 de mayo.- Un apasionado por la práctica de la lucha libre y seguidor de Mao Tse Tung, así se define Emeterio Cori Quisbert, más conocido en el cuadrilátero como el “Ninja Boliviano”, quien lleva una década como instructor de este deporte para las nuevas generaciones.
Emeterio Cori Quisbert se declara más que admirador del líder chino Mao Tse Tung, afirma que su religión ahora es maoísta. El luchador de 1,60mts puede levantar 65 kilos en pesas y lleva 27 años en esta disciplina que está muy enraizada en la ciudad de El Alto.
Desde muy niño le fascinaba ver las películas de Artes Marciales y de Taekwondo, tenía como ídolo a Bruce Lee. Antes de cumplir su servicio militar plasmó sus sueños y ganó el cinturón en esa disciplina.
El Ninja Boliviano empezó a luchar desde sus 15 años, sus primeros personajes fueron Black Panter, Águila Tapatía, pero tuvo que revelarse ante su madre, pues su progenitora no le daba autorización para que luchara.
Su mejor pareja en el cuadrilátero es Sombra Junior, sus rivales más exigentes Histeria y Vampiro. Ninja Boliviano sueña algún día enfrentarse encima del ring al mexicano Rey Mysterio a quien está dispuesto a superar por su agilidad. Se declara fiel admirador del Santo mexicano.
Durante varios años peleó en los grupos de Líder, Titanes del Ring, Lucha Fuerte Extrema y actualmente en Reto de Titanes de la zona ferropetrol de El Alto. Afirma ser un luchador independiente. El Matemático fue su primer entrenador, Kung Fu boliviano, Sombra Vengadora y Ángel Azul, sus mentores.
Al margen de luchar, cada fin de semana juega fútbol de salón. Su corazón le pertenece a Bolívar de Tembladerani y Real Madrid de España. Muy joven estudió el manejo de Máquinas Electrónicas Textiles, en la Escuela Industrial Pedro Domingo Murillo e INFOCAL.
Haber brillado en la televisión boliviana, Lucha de Campeones, Titanes del Ring, Estrellas del Ring, fueron sus mayores logros como luchador. Mientras, sus momentos difíciles fueron cuando los hermanos tétricos Fito y Fiño Jordy, le rompieron una silla plástica en la cabeza, provocándole 30 puntadas que le obligaron a dejar la lucha libre durante ocho meses.
Su árbitro favorito fue Jimmy Rubiloza, de los Titanes del Ring del Olimpic Ring de San Pedro. Locutor preferido, Juan Astorga, conocido como “Doctor Salsa”. Recuerda con los ojos llorosos haber entrenado un año y cuatro meses para subir al cuadrilátero por primera vez con el pseudónimo de Black Panter, evento llevado adelante en el coliseo municipal en la década de los ochenta.
Sobre el fenómeno de las “Cholitas luchadoras”, el Ninja Boliviano afirma que ellas se han convertido en un atractivo para los turistas extranjeros que llegan a La Paz.
“Las cholitas luchadoras están en su auge, el extranjero delira con las polleras de las mujeres aymaras”, afirmó.
Texto y fotos: Alberto Medrano
Fuente: Visor Bolivia
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domingo, 7 de mayo de 2017
Ninja boliviano en el periódico El Alteño
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miércoles, 29 de marzo de 2017
Halcón Dorado en el periódico El Alteño
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martes, 21 de marzo de 2017
lunes, 27 de febrero de 2017
Vivencias de la lucha libre: “Yo soy el Indio Gerónimo”
El Alto, 26 febrero.- Su nombre real es Raymundo Saire. En 1990 fue el principal promotor de Los Titanes del Ring del Multifuncional de la Ceja de El Alto. Actualmente, radica en Cochabamba dedicándose a la panadería junto a su esposa. Tiene tres hijos, Wálter, Judith y Brígida con su pareja María Eugenia Durán. Hijo de Justina y Julio (+). Su progenitor fue íntimo aficionado al boxeo. Saire ser amigo del mexicano Huracán Ramírez.
El Indio Gerónimo tiene los cabellos blancos por las tristezas que le otorgó la vida. Hace nueve años luchó por última vez en Argentina, compartió cuadrilátero con Solfeador y los hermanos Comando gracias a la invitación de Erasmo Chambi (Ciclón) junto a Wálter “Tataque” Quisbert, Sombra Junior y Elizabeth Rompecorazones.
Empezó a luchar desde sus doce años cuando lucía melena larga. En su hogar posee una amplia colección de fotos peleando con mexicanos, también guarda películas del Santo, Blue Demon, Huracán Ramírez y Mil Máscaras. “Bolivia fue la casa de los luchadores mexicanos caracterizada por pelear a ras de la lona y lucha aérea”, recuerda Gerónimo.
Acabó sus combates varias veces con la cabeza reventada de sangre. Cuenta que una vez le dieron con un ladrillo en la frente y fue trasladado a la clínica más cercana, cuando peleaba en el Coliseo Municipal de la Avenida Camacho. “Mi padre quemó con gasolina mis botas y toda mi indumentaria de luchador”.
Al margen de la lucha libre estudió Mecánica y durante años trabajó como técnico en motores de explosión. Fue Intendente Municipal de la Alcaldía de El Alto (1997), y fungió como comandante y director de la policía urbana.
Los más ágiles de la lucha libre boliviana para Indio Gerónimo son Vampiro I, Sombra Junior y Jaider Lee. Con la moral alta afirma ser profesor de Súper Muñeco y La Máscara.
“Tengo el rostro partido, mis dedos están dislocados, mi cuerpo está lleno de marcas. En las mejores épocas de la lucha libre peleamos con una brutalidad tremenda”. Sus adversarios más exigentes durante los grandes momentos del Olimpic de San Pedro fueron Renato Cruz y Míster Atlas.
Desde su visión los mejores árbitros de la lucha libre boliviana son Jimmy Rubiloza (ya fallecido), Alí Farak y Ricky Guerrero, repudia a los nuevos árbitros que se colocan el traje rayado encima del ring. Según Gerónimo el réferi tiene que conocer las mínimas reglas de la lucha libre. Fernando Guiroga, Juan Carlos Pomarino y José Carlos Fernández están entre los mejores presentadores y relatores para su gusto.
Tiene 61 años, le fascina saborear el chicharrón y asado de Cochabamba. Cuando llega a La Paz se siente seducido por el plato paceño y ají de fideo.
ADMIRABA AL COMPADRE PALENQUE
Posee decenas de retratos en la sala de su hogar enalteciendo la labor de Carlos Palenque por colaborar a los más pobres cuando conducía la Tribula Libre de Pueblo del Sistema RTP.
“Carlos Palenque fue como mi padre, todo lo que soy ahora lo debo a ese señor, el compadre fue un símbolo en mi vida. Ese señor fue padrino de mi boda”, recuerda con los ojos llorosos Saire.
Gerónimo también habla de otros luchadores y destaca a Rey Mysterio, luchador mexicano como el más completo de la época actual. Sin Cara, todos los mexicanos tienen una verdadera escuela de lucha libre.
Indio Gerónimo acotó que durante las últimas temporadas fungió como empresario de lucha libre y hace un par de años trajo a grandes luchadores mexicanos a Bolivia, como al Nieto del Santo, Lapida, Parkita y Espectrito. Evento que fue organizado en el Coliseo Cerrado Julio Borelli Viterito en la calle México de La Paz.
DATOS PERSONALES:
Nombre real: Raymundo Saire Carrasco. Nombre de batalla: Indio Gerónimo. Estatura: 1.75 centímetros. Peso: 115 kilos. Edad: 61 años. Plato favorito: Plato paceño y ají de fideo. Gimnasio: Levanta 160 kilos.
Texto y fotos: Alberto Medrano
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lunes, 20 de febrero de 2017
Perro Aguayo: Un rudo con mucho carisma
Los espectadores que asistían al Olímpic Ring en los años 80 aplaudían sus presentaciones, ya sea haciendo pareja con Barrabás o El Conde, o para enfrentarse con Ángel Azul o Sombra Vengadora, quien tiempo después llegó a comentar: “Cuando luchaba hacía reír, pero cuando era rudo, era rudo de verdad”. Diez años después de haberse alejado de los cuadriláteros, el Perro Aguayo (Emilio Aruquipa) continúa siendo el rudo más querido de la lucha libre boliviana.
Los primeros acercamientos de Emilio a un ring, no obstante, fueron en torno al boxeo cuando, a sus 10 años, solía ir a los espectáculos que se organizaban en la plaza Pérez Velasco, donde su padre (Juan Aruquipa), quien era policía, representaba al club Litoral en los enfrentamientos boxísticos, a mediados de los años 60.
“Aquella vez se intercalaba una pelea de box con otra de lucha libre. Por mi papá he tratado de incursionar en el box, pero al final me ha gustado la lucha libre”, comenta Emilio, quien además confiesa que fue influido, como muchos otros luchadores del país, por las películas mexicanas de El Santo, Huracán Ramírez, Rayo de Jalisco y Blue Demon, entre otros.
El impacto de los filmes del deporte espectáculo hizo que cada barrio paceño tuviera su propio club, como Los Tigres de la calle Villamil de Rada, Los Atlas de Villa Victoria o Los Pulpos de El Alto. Ese influjo hizo que el joven Emilio y sus amigos también fundaran su propio club, Los Halcones del Norte, al final de la calle Pedro Kramer, en la zona El Calvario.
“Mi papá y algunos vecinos nos ayudaron a armar un cuadrilátero cerca de mi casa. Luchábamos en la calle sobre aserrín o viruta que sacábamos de barracas. No tenía botas, así es que mi mamá me cosió unas medias de lana y me presentaba con eso. Usábamos esos buzos que se ponen en la morenada. Así he empezado”, comenta Emilio, quien no olvida que las peleas eran para personas resistentes, pues aquellos años incluso se rompían ladrillos y adobes en el cuerpo. Todo por el espectáculo.
El luchador que se respete tiene que diferenciarse de otro por la máscara o la cabellera, un nombre atrayente y por el bando que va a representar, señala.
Es por ello que Emilio adoptó Chico Veloz como su primer denominativo, un luchador de estilo técnico con máscara. Pero como se sentía incómodo, al poco tiempo decidió luchar con el rostro descubierto para toda la vida. Y así lo hizo.
Emilio estaba decidido a seguir creciendo como cachascanista, por lo que fue a probar suerte en un club de Vino Tinto junto a Misterio I, Misterio II, Neutrón y Estrella Blanca. “Parece que se creían luchadores grandes, pues no nos dejaron entrar”. Su perseverancia hizo que luego fuera a probar suerte con Los Atlas de Villa Victoria. En ese lugar aprendió más de la lucha libre y también recibió una de sus primeras lecciones ante un deportista reconocido.En la medianera de la década de los años 70 llegó un espectáculo internacional de lucha libre a la sede de gobierno, en la que se presentaba el mexicano El Leopardo. “Yo ni siquiera fui a ver sus luchas, pero un día (El Leopardo) fue a visitarnos a Villa Victoria. Con la experiencia que tenía nos manejaba como a muñecos. A mí, por ejemplo, me alzó sobre sus hombros. Pensé que me iba a lanzar adelante, pero lo hizo atrás y me dejó sin aire, no podía ni hablar. Él me seguía levantando, pero yo dentro de mí le gritaba ¡ya no puedo, ya no puedo!”, rememora entre risas.
Para vencer más retos en esta disciplina, Aruquipa pasó a formar parte de Los Pulpos de El Alto, donde dejó para siempre el estilo técnico para continuar su carrera como rudo. “Es que el rudo tiene más ventaja de agarrar al técnico y maltratarlo, mientras que éste tiene que hacerse golpear, por eso empecé a luchar como rudo y me ha ido bien”, asegura.
Cuando Los Pulpos alquilaron el Coliseo Municipal de la avenida Simón Bolívar en el centro paceño, Aruquipa luchaba mejor y se hacía más conocido, lo que originó que el empresario peruano Rocky Pacora lo buscara para hacer una gira por el país y darle su nombre definitivo.
Nace el Perro Aguayo
“Pacora me dijo: ‘¿Por qué usas ese nombre (Chico Veloz) si tienes un estilo similar al Perro Aguayo de México? Llámate Perro Aguayo’. De esa manera cambié de nombre”, explica Emilio hoy acerca del origen de su denominación como luchador profesional, con el que pasó a integrar después la Asociación de Lucha Libre Profesional Los Titanes del Ring.
En la arena de la zona de San Pedro, el Perro Aguayo se hizo conocido por su estilo de lucha, que combinaba el clásico rudo “sanguinario” con el técnico al que le salían mal los movimientos. “Ese estilo nadie lo ha tenido. Por ejemplo, un técnico pasaba las tres cuerdas de un salto, pero yo a propósito me trenzaba o me tropezaba y eso le gustaba a la gente. Quería que el público estuviese contento, no sintiera dudas de mí, quería que la lucha fuese un poco más alegre”, explica.
Esa capacidad de mezclar movimientos rudos y técnicos con gracia hizo que Emilio fuese uno de los más populares de la lucha libre y que apareciera en las luchas de fondo de Los Titanes.
En las tardes de domingo, el Perro hacía pareja con El Conde de Villa Victoria, Barrabás, Alí Farak, Barón Rojo, Tabaré y Piel Roja, principalmente. “Nunca me voy a olvidar del Piel Roja porque siempre pegaba donde no debía hacerlo, golpeaba en cualquier parte. Era bruto y le tenían miedo”, comenta sobre su excompañero.
De manera individual, en parejas al “estilo mexicano”, tres contra tres “al estilo australiano” o cuatro contra cuatro “al estilo romano”, los rudos solían luchar contra la Sombra Vengadora, el Halcón Dorado, Caballero de Negro, Kung Fu, el Matemático o el Dragón Chino, entre otros técnicos.
De forma paralela a la lucha libre, Emilio conducía un micro del Sindicato Simón Bolívar, donde su popularidad le hizo pasar bochornos ante sus pasajeros. “Durante ese tiempo pasaba calores porque subían al vehículo incluso mujeres y chicos para pedirme un autógrafo”.
Si bien el Perro Aguayo vivió momentos felices junto a Los Titanes, también soportó algunas decepciones, como cuando le quisieron quitar un cinturón de campeón. “En el Olímpic salí campeón de peso semipesado, pero dentro de la empresa querían que devolviera el cinturón a otro luchador en una pelea pactada. Es lo que más me ha decepcionado”, manifiesta el “rudo”, quien como muestra de su desacuerdo no se presentó en aquella lucha.
En contraparte, ante la pregunta de quién fue su maestro en la lucha libre, el Perro Aguayo responde que aquel entonces todos se ayudaban para brindar un mejor espectáculo. “El Sombra Vengadora (Juan Mendoza) ha hecho mucho por la lucha libre, al igual que El Conde (Basilio Ilaya), creo que gracias a ellos hemos surgido y hemos sobresalido más todavía”, resalta, sin dejar de mencionar al Dragón Chino (Fernando Quiroga).
Acerca del fin de los Titanes del Ring, Emilio cuenta que coincidió con una presentación de luchadores mexicanos en el coliseo Julio Borelli. “Desde ahí empezó a caer el show, ya no era lo mismo. Creo que hubo problemas con el dueño de la plaza Olímpic y ya no hubo más luchas”.
“Con los Titanes del Ring tuve una de mis mejores épocas, parte de mi juventud la dejé ahí, porque luché de muy jovencito”, sostiene quien en su carrera ganó un cinturón de campeón y tres cabelleras.
Frente a ese final inesperado, los luchadores se dedicaron a hacer giras por el país y parecía que se iban a dispersar, hasta que en 1998 aparecieron Adolfo Paco y Édgar Patiño, quienes llamaron a los gladiadores de élite con el fin de plantearles un proyecto televisivo: Furia de Titanes.
“Aquella vez nos reunimos con más edad y nos encontramos para recordar viejos tiempos”, cuenta el Perro Aguayo, quien añade que durante un año grabaron luchas para la televisión, que se emitían en ATB los domingos, y que después emprendieron las giras nacionales. “La gente nos conocía en todos los lugares. En La Paz hemos reventado el Coliseo Cerrado. Nos fue tan bien, que la empresa compró un bus exclusivo para los luchadores con el fin de presentarnos en el estadio Félix Capriles de Cochabamba, con un lleno total. Después adquirieron un camión para trasladar el cuadrilátero, así hemos girado por toda Bolivia”, resalta.
Paradójicamente, ese éxito también marcó el final de Furia de Titanes, debido a que ocasionó que Paco y Patiño se separaran como socios y cada cual organizara su propio espectáculo.
Emilio continuó luchando con la empresa de Sombra Vengadora en escuelas y colegios, hasta que en 2005 decidió alejarse de los cuadriláteros. “La lucha ya no es lo mismo que antes, ya no es profesional. Nosotros antes incursionábamos en la lucha olímpica, lucha grecorromana y defensa personal. Hay que saber caer, de donde te lancen tienes que saber acomodarte, pero estos chicos no tienen esa preparación y es muy peligroso para ellos”, comenta el Perro Aguayo.
“La gente valora lo que hacíamos, nos extraña, porque dice que esas épocas fueron buenas, sin menospreciar lo que hay ahora”, opina el luchador, quien se muestra ansioso ante la posible reunión de los Titanes del Ring para hacer su despedida oficial de los cuadriláteros, donde hicieron pasar muy buenos momentos a los espectadores y donde alcanzaron la fama. “Tengo lindos recuerdos de la lucha, me han puesto en un lugar que quizás nadie va a poder llegar. Yo mismo no creo a veces haber llegado a esto”, afirma el Perro Aguayo, quien asegura que “si nos reunimos los antiguos luchadores, volveremos a ser los Titanes del Ring, eso nadie nos va a quitar”.
Detrás del volante de su radiotaxi de la empresa Gaviota, Aruquipa aún es reconocido por los pasajeros, quienes le preguntan si realmente es quien los animaba las agitadas tardes de domingo en el Olímpic Ring de San Pedro.
Y es que el Perro Aguayo mantiene la popularidad de aquellos años, cuando divertía a los espectadores con su estilo propio, que lo convirtió en el rudo más querido del cachascán boliviano. En lucha.
La Razón
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martes, 25 de agosto de 2015
Adalit Martínez: Entre el micrófono y la tercera cuerda
El Alto, agosto de 2015.- Son las 13.00 horas, parlantes, micrófonos y, volantes encienden el show de lucha libre que empezará con la llegada de niños, jóvenes y cientos de familias que se darán cita en el Multifuncional de la Ceja de El Alto. Adalit Martínez, presentador y relator oficial de lucha libre se prepara para esgrimir llaves, torniquetes, urracarranas y trenzasos.
La música mexicana comienza a sonar, las luces multicolores se encienden, los niños hacen largas filas para ingresar a este coliseo reconocido a nivel mundial, cientos de extranjeros llegan para disfrutar de este “deporte espectáculo” y Adalit Martínez, se sube al cuadrilátero para hacer la primera llamada de atención para los luchadores.
“Mi pasión siempre fue la lucha libre, desde pequeño quise hacer algo por apoyar este bonito deporte”, “la música mexicana y especialmente las rancheras hacen alusión al lugar donde nació la lucha libre”, “los aplausos y los gritos de los niños es algo que se queda en el corazón de todos los que estamos involucrados en la lucha libre” explicó Martínez.
Presentador y luchador
Quiere guardar en el anonimato sus diversas facetas en el cuadrilátero, sin embargo Martínez con la voz semiapagada expresa que también es luchador. Sombra Vengadora Padre, fue quien le enseñó disciplina y compromiso con la máscara y el ring. Según sus colegas él lucho al menos 200 veces, peleó en provincias, unidades educativas y entidades privadas.
Formar su propia escuela de lucha libre
Pretende abrir su propia escuela de lucha libre, enseñar todo su conocimiento de la lucha son sus proyecciones, ambiciona formar la nueva generación de cholitas luchadoras, no solamente en El Alto y La Paz, también en Oruro, Cochabamba y, Potosí.
Programa radial de lucha libre
Martínez, recuerda que fue el impulsor del primer programa radial especializado en lucha libre, planea volver muy pronto a la radio y, hacer su programa “Sólo Lucha Libre”, con el propósito de dar a conocer los eventos, personajes y la historia de la lucha, siempre con las premisas de entretener a miles de niños y jóvenes amantes de la lucha grecoromana.
Texto y fotos: Alberto Medrano
Correo electrónico: luchalibrebol@gmail.com
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martes, 8 de enero de 2013
La Máscara admiró a Los Brothers y La Bamba
Miles de cinéfilos admiraron a Jim Carrey por los años 90. Este personaje elástico, gracioso y jocoso, llamado “La Máscara” fue una fuente de inspiración extraordinaria para muchos niños, cómicos, seductores científicos y de luchadores. Uno de las víctimas de Jim Carrey fue Alfredo Uría Trujillo quien ahora asumió el nombre de la Máscara.
La Máscara es el único hijo varón en su familia. Admirador de los grupos tropicales, Los Brothers, La Bamba, Veneno y los clásicos europeos. Tiene tres hermanas. Su debut encima del ring fue contra El Estudiante. Paseó su agilidad y destreza en Furia de Titanes y Lucha de Campeones (1997-2002).
Actualmente vive en Villa Victoria, barrio que lo lleva en su sangre. Proviene de una familia muy humilde. Con lágrimas en los ojos recuerda que acabó el colegio en medio de llantos y decepciones, por ello, añora las letras de las canciones de David Castro, “Añoranzas” y aquel que exclama “por un poco de tu amor”.
Al margen de luchar, trabajó 12 años en la Alcaldía de La Paz, era Jefe de Personal de Recursos Humanos del Cementerio General, durante el gobierno de Ronald Mclean y Carlos Palenque.
Haber ganado dos cabelleras, primero a Varón Rojo y La Fiera, fueron sus máximos logros encima del cuadrilátero, ambos combates acabó con la cabeza chorreada de sangre. Su rival más exigente fue el Vampiro I. Su mejor pareja el Ninja Boliviano.
“Las cholitas luchadoras son creación de Henry Balcazar, gracias a ese cantante las féminas aymaras pueden ser vistas en todo el mundo”, afirmó La Máscara.
Según La Máscara, uno de los mejores empresarios de lucha libre en Bolivia fue Fernando Quiroga, su árbitro favorito Ricky Guerrero y locutor distinguido José Carlos Fernández.
Admite ser fiel seguidor de Huracán Ramírez (mexicano). Los profesores de La Máscara fueron Halcón Dorado y El Estudiante. Apoya al club de sus amores, Bolívar, sobre todas las cosas. Entre sus últimos combates enfrentó a Abismo Negro, hace un par de años atrás.
Opinión:
Sexy Star: Hermosa y guapa, dentro y fuera del ring.
Místico: Un verdadero mortalista por sus vuelos.
Ajayu: Mantiene un buen físico, me parece el mejor luchador boliviano.
Datos Personales:
Nombre real: Alfredo Uría Trujillo
Nombre de Batalla: La Máscara
Estatura: 1.68
Peso: 68 kilos
Estado civil: Soltero
Edad: 40 años
Bando: Técnico
Tiempo en la lucha libre: 25 años
Puede levantar 80 kilos en el Gimnasio.
Escuchar entrevista a La Máscara:
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Texto, entrevista y fotos: Alberto Medrano
Contactos: luchalibrebol@gmail.com y medranoprensa@gmail.com
Etiquetas:
Bolivia,
entrevistas,
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Lucha Libre,
Luchadores bolivianos
viernes, 11 de febrero de 2011
Entrevista al extremo Estertor de NWR
¿Cómo nace la NWR?
Bueno la NWR nace del deseo de muchos jóvenes que practican deportes extremos a encontrar más adrenalina en sus vidas tomando en cuenta el modelo de la Lucha Libre Americana, Mexicana y Japonesa, trata de ser un estilo diferente al que ya existe en Bolivia.
¿Hace cuanto tiempo existe la NWR?
La NWR es una joven empresa ya lleva alrededor de 3 años y medio en el medio de la lucha libre.
¿Admirás a algún luchador nacional o extranjero?
Por el estilo de la lucha libre que practico a nivel nacional yo admiro mucho al luchador KID SIMONINI por la firmeza, la forma sanguinaria que tiene de luchar y no tener miedo a causarse lesiones, a nivel extranjero yo admiro mucho al luchador SANMAN de Estados unidos porque me encanta el estilo despreocupado y sin sentido que tiene de luchar.
¿Cuántos años tienes en la lucha libre?
Yo practique lucha libre dese hace 10 años lastimosamente tuve una lesión bastante fuerte en la rodilla y deje de practicarlo y recién volví a lucha hace unos 3 años.
¿Cómo te describes?
Me describo como un luchador fuera de lo común puedo ser tan buena persona como cualquiera, o como puedo ser el peor de los más sanguinarios luchadores dependiendo del estado de ánimo que tenga o del contendiente que me pongan frente mío.
¿Cuál fue tu satisfacción más grande en la lucha libre?
La satisfacción más grande que he tenido en la lucha libre es empezar a luchar, yo desde que era niño siempre he tratado de ser luchador, desde que tuve 8 años observe la lucha libre en la televisión y desde ese momento yo quise ser luchador trate por todas las formas al principio no pude pero ya con el pasar del tiempo lo logre.
¿Al margen de la lucha libre a que otra actividad te dedicas?
Al margen de la lucha libre yo trabajo en una empresa de seguros viendo los accidentes automovilísticos, los muertos y heridos que conlleva eso.
¿Qué defectos analizas en la Lucha Libre Boliviana?
Bastante más que todo falta de originalidad en algunos luchadores que tratan e imitar a su modelos a seguir en luchadores extranjeros, las camarillas que existen en la Lucha Libre profesional, muchos luchadores antiguos que no dejan superarse a los luchadores nuevos.
¿Hay alguna posible solución para la actualidad de la lucha libre boliviana?
La posible solución que veo para mejorar la Lucha Libre Boliviana es tratar que obtenga un estilo propio sin tener que copiar a lo mexicano, japonés, americano, tiene que tener su propio estilo, puede ser un hibrido una mescla de ambos con lo mejor, tratar y que en el exterior vean y digan esto es Lucha Libre Boliviana.
¿Alguna vez sufriste una lesión grave?
He tenido varias lesiones desde las más simples hasta los más fuertes pero la lesión más fuerte que tuve fue la fractura de la rótula de la rodilla derecha y la ruptura de tres costillas.
¿Cómo NWR qué planes futuros tienen?
Los planes que tenemos es entrar poco a poco en el gusto de la gente del fanático de la lucha libre por medio de alguna presentación o algún evento que podamos armar.
Tu mensaje a la fanaticada de la lucha libre en Bolivia
Para todos lo fanáticos de la lucha libre, si les gusta de verdad la lucha libre crean en ella sean verdaderos fanáticos no la cambien por otro deporte, no lo mezclen si algún día quieren ser luchadores tomen en cuenta que esto no es un hobbie , es una pasión y un modo de vida.
Muchas gracias a Estertor por acceder a la entrevista, será hasta una próxima oportunidad...
Entrevista, texto y fotos: Franklin Kapquequi, correo electronico: franklinkapquequi@gmail.com
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Contactos: luchalibrebol@gmail.com
Etiquetas:
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